domingo, 9 de mayo de 2010

¿Qué hay en una cabecita tan chiquita? Reflexiones sobre iniciación coral



La inteligencia y madurez de los niños entre 4 y 6 años es algo que muchos desconocemos. Por ello damos por sentado que al ser niños, no es necesario darles explicaciones y los limitamos a lo que nos enseñan que es 'ser niño'. Cuando juegan se divierten (no piensan), cuando cantan se distraen (no trabajan), cuando insisten en decirnos algo no les hacemos caso a la primera porque seguramente es una tontería infantil (y no se sienten respetados). En fin, no pretendo decir con esto que los adultos que los rodean son personas malas y desconsideradas. No. Pienso que esos tratos y maneras de pensar tan comunes son producto simplemente del desconocimiento y esto nos lleva a limitar a nuestros niños a lo que nos imaginamos que ellos deben poder realizar y no los estimulamos a potenciar y cultivar las destrezas y conocimientos que ellos en realidad tienen o pueden adquirir, porque pensamos que son "pequeños".
En una clase de iniciación coral, el niño trabaja distintos aspectos que brindarán beneficios para su inteligencia, madurez, carácter y manejo corporal además, claro está, de sus destrezas musicales. Aprende a usar adecuadamente su voz, concientiza el hecho mismo de la audición, es decir, escucha y piensa, piensa y escucha. Realiza ejercicios de disociación rítmica que benefician su psicomotricidad y concentración. Aprende el lenguaje musical e interpreta sus símbolos. Organiza los sonidos según su altura. Cultiva la intuición y la creatividad. Hace preguntas y comentarios pertinentes que sorprenden a medida que la actividad es más compleja. Observa y es capaz de comentar el desempeño de sus compañeros. Compara, deduce, propone. Es capaz también de sentir y comprobar su propio progreso y el del grupo, mostrando una satisfacción por el logro que lo motiva a seguir adelante. Así mismo, bien guiado, es capaz de concientizar sus errores, sean estos musicales o de actitud, convirtiéndose en una persona mejor. Para eso no hay edad, todo momento es aprovechable. Los invito a probar estas afirmaciones. Si están cerca de algún niño pequeño que participa en un grupo de iniciación coral conversen con ellos, pregunten. Se quedarán sorprendidos con sus respuestas y ellos agradecerán que los traten como personas que piensan. Eso son, sólo que con menos añitos recorridos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario