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viernes, 16 de agosto de 2019

Dirección coral y técnica vocal: Tips para el trabajo con el coro (I)


Como afirmaba el P. Ireneo Segarra, fundador de la Escolanía de Montserrat, el director debe conocer, antes que nada, la técnica vocal. Otros como el director argentino Antonio Russo y la conocida directora Jean Ashworth, coinciden en señalar que el mejor ejemplo para explicar una línea melódica al coro es que el director la cante, es decir, sirva de modelo a los coralistas. También resulta importante en este sentido que conozca la anatomía y fisiología del aparato vocal, lo cual puede ser particularmente clave en el caso del trabajo con coros infantiles, ya que tal conocimiento puede darle herramientas al director para evitar posibles problemas vocales en los niños y para entender las causas de algunas elementales patologías, lo cual resulta fundamental al trabajar con voces en formación como la de los niños.

Me uno a los que piensan que el director es el más indicado para enseñar a su coro cómo cantar, ya que es a través de esa enseñanza como se desarrolla su instrumento, un instrumento que está en continua construcción. Por esa razón, el cuidado y atención a la respiración y emisión vocal deben estar presentes durante todo el ensayo, desde las vocalizaciones hasta el trabajo musical de las obras. El entrenamiento de diversas habilidades vocales resultará en un mejor desempeño vocal y una mayor posibilidad de abordar obras de variada dificultad. 

Antes de cada ensayo, el director debe tener ya seleccionados los ejercicios de respiración y vocalización que realizará en el mismo. Una vez iniciado el trabajo de lectura o de interpretación del repertorio deberá estar atento al uso adecuado de la voz por parte de los coralistas (fundamental en el caso de coros amateurs y coros infantiles) y anticiparse a posibles problemas o dificultades que las obras presenten, diseñando las actividades necesarias para superarlos. 

Durante las vocalizaciones el director debe estar atento a la entonación. La maestra  Jean Ashworth lista en su libro Lifeline for Children's Choir Director algunas posibles razones por las cuales un coro puede desentonar, que pueden ser aplicables tanto a coros de niños como a coros de adultos:
  • Mala respiración por parte de los coralistas (nota: esto puede estar asociado a un inapropiado gesto del director) 
  • El director no escucha, no detecta y no corrige
  • Hay mucha dependencia del piano y poca ejercitación del canto a capella
  • El director tiene un gesto muy tenso o demasiado laxo
  • El director da "malos" ejemplos cantados y los coralistas imitan
  • Mala postura de los coralistas al cantar
  • Carencia de uniformidad y brillo en las vocales
  • Insuficiente concentración
  • El ensayo ha sido muy largo o se ha dedicado mucho tiempo a una sola canción
  • Letargo, carencia de energía, director poco inspirador, poco creativo.
Cobran también importancia los problemas individuales de entonación (sobre todo en el caso de coros infantiles y coros amateurs), los cuales pueden tener causas tan diversas como la falta de estimulación melódica y la existencia de ejemplos musicales pobres en el entorno, la falta de estímulo, el desarrollo de la memoria auditiva del individuo, o incluso dificultades fisiológicas. El director debe ser capaz de hacerse cargo de estos aspectos, para lo cual entran en juego también sus destrezas audioperceptivas.

Cabe destacar que, en el caso de agrupaciones formadas por cantores profesionales, la labor del director en los ensayos en cuanto a la técnica vocal se refiere también es esencial, ya que abarca además los elementos relacionados con el logro de homogeneidad y la construcción del 'color sonoro' que desea, para lo cual de igual forma resulta indispensable el desarrollo de un oído atento y de una paleta de sonidos lo suficientemente variada para poder disponer de lo que necesite en cada momento, según el repertorio a trabajar. No quiero culminar sin explicar que no pretendo desmerecer la labor de un profesor de vocalización/canto dentro de una agrupación. Pero será muy importante que, si es el caso, exista un trabajo estrecho entre el anterior y el director coral, que ambos se encuentren juntos al momento de la vocalización y de ser posible el primero no se limite a una labor durante la primera parte del ensayo, separada del proceso de montaje del repertorio. De estos temas escribiré más adelante, en una próxima entrada.

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Nota: El contenido de esta entrada forma parte del trabajo de grado: "Diseño de un entorno virtual de aprendizaje para  la mejora continua del director de coros infantiles en Venezuela", elaborado por quien escribe como uno de los requisitos para obtener el grado de Magister en Música por la USB. 







viernes, 24 de septiembre de 2010

¿Qué oir? Tips para escuchar (metodología de ensayo)

El elemento sonoro es el material de trabajo con el cual labora un director. Es el barro para el artesano. Al tomar una partitura en sus manos, emplea sus conocimientos formales y musicales para comprender el mensaje que está plasmado en  el papel y para diseñar, elegir o crear un sonido que luego va a construir con su agrupación.  De esta manera la capacidad de tener una audición consciente, analítica, detallada y sensible hará de este músico un profesional mejor preparado.


La audición del director cumple diversos objetivos, los cuales podremos dilucidar partiendo de la siguiente visión: La música coral fundamentalmente consta de dos grandes elementos que son la música en sí, con todo lo que ella comprende, y el texto. Con ello quiero separar “la emisión cantada” de “lo que se pronuncia”, sólo para fines de trabajo detallado y didáctico. En el resultado final, ambos forman un todo que es la interpretación.

En el área de la música propiamente dicha, podemos desglosarla en melodía, armonía y ritmo. El director debe cerciorarse de que lo que se canta deriva de una correcta lectura de la partitura. Ello implica que debe estar atento, en principio, a:
  • Notas cantadas correctamente en cuanto a entonación y exacto valor, según lo escrito en la partitura o con las duraciones que el director, fruto de un previo estudio de la partitura, haya propuesto.
  • Ritmos precisos, no sólo en cada “cuerda” o sección del coro sino también en el conjunto vocal
  • Una articulación justa
  • Una buena entonación armónica y melódica
  • La simultaneidad y acoplamiento de las voces
  • Las respiraciones ajustadas a su propuesta
  • Un pulso constante y sujeto a una lectura correcta y/o al gesto  fruto del estudio previo realizado por el director
  • La lectura de los símbolos del lenguaje musical, no limitada a notas, ritmos y silencios
  • La calidad vocal del grupo, tanto en el empleo sano de la voz como en la búsqueda de un sonido que estéticamente sea el propuesto por el director
  • La expresividad de las líneas melódicas
  • El tipo de sonido necesario según lo demande la obra
  • El balance de las voces, el destacar la idea principal, y demás implicaciones del trabajo interpretativo
En el área del texto, debe estar atento, en principio,  a:
  • Una dicción clara que permita la comprensión del texto
  • Que la pronunciación esté ajustada al ritmo
  • La correcta fonética del idioma que se esté cantando
  • La calidad sonora de las vocales y consonantes, que deben ser homogéneas en cada sección o cuerda del coro y también entre sí
  • La expresividad del texto, referida en este punto a la organización del peso o importancia que el director adjudique a las sílabas en función de lo expuesto en la partitura
  • La limpieza de los cierres o finales de frases  especialmente cuando terminan con consonantes
Son estos  algunos elementos que pueden ayudar a la audición del director, sin embargo, no son los únicos ya que cada agrupación puede presentar casos diversos que el director deberá detectar y resolver, y de la misma manera, el repertorio coral es tan vasto que seguramente contempla otros aspectos que no están mencionados en la lista anterior. Hay situaciones específicas, como por ejemplo la acústica del lugar donde se ensaya o donde se realizará el concierto, que también implicarán una atenta escucha del director para realizar posibles cambios. Así mismo, la posición de los coralistas repercutirá en el sonido que se desee. Es por ello que la idea principal es que el director esté en constante búsqueda de lo que hay que escuchar y para qué.


domingo, 9 de mayo de 2010

Algunos Tips (metodología de ensayo)

Es este un tema donde tanto hay que decir, y a la vez, es este un medio donde la información requiere ser tan inmediata, que comenzaré por dar algunos "tips" que puedan ser de utilidad para los directores.
Prepare siempre lo que va a trabajar en el ensayo. No se aparezca frente al coro sin saber qué quiere, sin tener una idea del sonido que busca, sin conocer lo que debe escuchar. En cuanto el grupo note que el director no está preparado, el respeto puede perderse y costará mucho trabajo recuperarlo, si es que eso fuese posible.
Aunque esté trabajando una articulación, o la conducción de una frase, o la pronunciación correcta de un texto, no descuide la exigencia de la afinación y la correcta emisión vocal. Cantar bien y afinado debe ser un hábito y para ello hay que hacerlo notar toda vez que sea necesario.
Al trabajar determinado pasaje con una de las cuerdas o voces del coro, esté pendiente de que mientras tanto hay otros coralistas que no están cantando. Sea eficiente con su tiempo pero también con el de los demás. No dedique demasiado tiempo a un solo grupo del coro. Si el trabajo así lo ameritara, dígale a los otros que por favor brinden ese tiempo, para que ellos sepan que están siendo tomados en cuenta aunque no canten.
Dé instrucciones claras y precisas de lo que quiere. Cuando necesite repetir un trozo, no lo haga sin antes decirle al coro por qué requiere hacerlo. Ojo: explíquelo también y con más pertinencia si el coro es de niños. Lo merecen, aprenderán y estarán más pendientes la siguiente vez.
Cuando requiera mejorar la manera de cantar de algun coralista, trate de hacérselo saber de una forma positiva. Especialmente si el coro es de adultos, es un buen ejercicio pedir lo que se quiere y no decir lo que no se quiere. Recuerde que al hablarle a uno, lo está haciendo frente a todo el coro, por lo que esta persona agradecerá que no exponga sus errores sino que le diga las cosas como sí quiere que sean.
Si se diera el caso en el que hay un trozo que no sale bien y usted no lo pudo prever ni preparar posibles soluciones, márquelo y déjelo para el próximo ensayo, cuando tenga oportunidad de pensar con tiempo la mejor manera de resolverlo.
Una de las proezas más difíciles de lograr con nuestros coros, sean de niños o de adultos, es que hagan silencio una vez que dejan de cantar. Que no comenten entre sí. Es la labor educativa más ardua y lamento decir que con menos satisfacciones, pero pienso que esto se debe simplemente a que hay que enseñarlo con la misma insistencia con la que trabajamos la afinación o el comenzar juntos. Animemos a nuestros coralistas a no temerle al silencio.

sábado, 8 de mayo de 2010

Vocalizaciones

Es el nombre que usualmente se da al tiempo dedicado a hacer ejercicios vocales para "calentar la voz" al principio de cada ensayo. Me gustaría que pensáramos un poco para qué es este tiempo, qué podemos hacer en él, qué es lo que en verdad nos interesa. A ver, tenemos un coro con el cual queremos cantar canciones de distintas características y necesidades. Ese coro está formado por gente (adultos o niños), con diverso nivel de canto y sabemos que un coro debe sonar homogéneo, como una sola voz, donde no sea posible reconocer el timbre de ningún cantor porque se mezclan entre sí para formar el sonido del coro: Su huella. Es decir, nuestro trabajo como intérpretes involucra un área que implica enseñar a cantar y enseñar a escuchar. Somos unos pianistas que debemos construir el piano mientras aprendemos una sonata. Es por ello que ese tiempo previo a cantar las obras propiamente del repertorio es crucial para generar la actitud necesaria para cumplir con todos los objetivos del ensayo. "Calentar" la voz con ejercicios mecánicos que suben y bajan de semitono en semitono, duplicados por un piano que no nos permite escuchar ni les permite escucharse a ellos, sin nigún tipo de meta clara o un "para qué", definitivamente no tiene sentido, se pierde el tiempo, y el coro entra en una rutina que querrá saltarse en el próximo ensayo. Por lo tanto, las actividades que se realicen en ese tiempo dorado, para mí el más valioso del ensayo, deben ser tan planificadas como los objetivos que queremos cumplir ese día en el repertorio. Imaginemos un coro de niños. Pensemos que ese día queremos que ellos comiencen a cantar a dos voces (con esto perseguimos concentración y concientización auditiva), aumenten su tiempo de espiración (logro vocal) y estén atentos en mantener la afinación (siempre). Hay un ejercicio que logra estos tres objetivos en sí mismo. Por ejemplo, dividamos al coro en dos grupos y hagamos que todo el coro entone la nota Fa. Para ello, que respiren correctamente y una mitad cante "uno, dos, tres, cuatro, uu, uu, uu, uu" mientras la otra mitad lo hace al revés, es decir, "uu, uu, uu, uu, cinco seis, siete, ocho". Ambos grupos deben comenzar a la misma vez, mientras unos cuentan los otros dicen "u" y luego se intercambian. Decirles que lo deben hacer con una sola respiración, sin que la nota "tiemble" al final y escuchando que todos cantan la misma nota. Luego hacemos que un grupo cante eso mismo pero en la nota Do aguda, por ejemplo, mientras el otro grupo mantiene el Fa. Dependiendo del progreso del coro, en el siguiente ensayo se pueden elegir dos notas contiguas, por ejemplo fa y sol, donde los niños escucharán una disonancia, o también podemos variar el ejercicio aumentando los grupos del coro y por ende la cantidad de notas simultáneas que van cantando. También podemos con el mismo ejercicio ir aumentando la cuenta, es decir, retarlos a ver hasta qué numero pueden llegar cantando con una sola respiración.