miércoles, 31 de octubre de 2012

El gesto: Una herramienta



Cuando hablamos de técnica gestual nos referimos a los movimientos que el director debe hacer con sus brazos para indicar al coro la interpretación que desea. Ahora bien, ésta debe surgir como  consecuencia del estudio previo que el director haga de la partitura. De lo contrario, el movimiento de los brazos, en el mejor de los casos, se limitará a marcar ‘tempo’, ’fortes’, ’pianos’ y algún que otro regulador, lo cual sería como recitar una poesía sin tener conciencia de su contenido. 
La técnica gestual no sólo debe reflejar la mecánica de la música (entradas, cortes, precisión de ataques, etc.) sino también la expresividad. Una vez que se ha decidido que una obra es apropiada para el coro lo que procede, en primer lugar, es estudiar la partitura a solas, frente al piano o en un escritorio, observarla, analizarla, trazar nuestro ‘mapa de ruta’, prever los posibles puntos de dificultad, ‘pre-oír’ el sonido que queremos producir con nuestro coro , pensar en las atmósferas, los contrastes, lo que el compositor pudo haber imaginado y muchos otros detalles que ayuden no sólo a diseñar ensayos eficientes, sino también a elegir los movimientos que comunicarán mejor esas ideas interpretativas. Sólo después de que tengamos la visión y la ‘escucha interna’ de lo que queremos lograr será cuando el movimiento de los brazos, el gesto, pasará a tener sentido. Con él no sólo indicaremos las figuras del compás, la velocidad, las intensidades, la articulación sino también el ‘color’, la conducción de las melodías, el carácter, los temas a destacar, la emoción que deseamos transmitir.
Una buena técnica gestual es un dibujo real y en vivo de todo aquello que en la partitura sólo puede llegar  a ser sugerido. Por eso el gesto que proviene del estudio profundo de la partitura se convierte en una herramienta de transformación, comunicación y creación. 

Imagen: Esquemas de algunas figuras básicas-técnica del gesto

1 comentario:

  1. Estoy feliz con estas herramientas querida Ana, siempre serás mi "MAESTRA"

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